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Gambito de Ajedrez

Frases de Mikhail Tal

Frases célebres de Mikhail Tal

Las frases de Mijaíl Tal hacen memoria y homenaje al quien fue uno de los mejores ajedrecistas de todos los tiempos, y al quien sin duda también fue uno de los mejores atacantes. Mihail tal fue el octavo campeón del mundo, título que tuvo en posesión solo durante un año, ya que al año siguiente Mijaíl Botvínnik se lo arrebataría.

En esta ocasión te presentamos las mejores frases de Mikhail Tal.

Frases de Mikhail Tal

Tuve suerte porque 1960 fue bisiesto y pude ser campeón un día más. Pero eso no me preocupa, porque el título de campeón es provisional, mientras que el de ex-campeón es eterno.
Con el tiempo, empecé a progresar en partidas decisivas. Tal vez porque me di cuenta de una simple verdad: no solo estaba yo nervioso sino también mi oponente.
El ajedrez ocupa en mi vida un ciento por cien, más diez.
Hay dos tipos de sacrificios: los correctos y los míos.
Al igual que la imaginación puede verse avivada por la sonrisa de una chica, lo mismo ocurre con las posibilidades que ofrece el ajedrez.
¡Fischer es Fischer, pero un caballo es un caballo!
Si prohibiesen el Ajedrez, probablemente me haría contrabandista.
El gran sueño de cualquier ajedrecista es disputar un duelo contra el campeón mundial, pero la paradoja es que cuanto más cerca estás de esa meta, tanto menos piensas en ello.
En mis partidas algunas veces he encontrado una combinación de manera intuitiva, simplemente percibiendo que tenía que estar allí. Aun así no era capaz de traducir mi proceso de pensamiento a lenguaje humano normal.
Es curioso, pero mucha gente no llega a comprender por qué suelo firmar tantas tablas hoy en día. Piensan que debe haber cambiado mi estilo de juego, pero no es ese el motivo ni mucho menos. La explicación de esa enfermedad de las tablas se debe a que mis casillas favoritas son e6, f7, g7 y h7 y todo el mundo lo sabe. ¡Y las protegen no una vez, sino cuatro!

Comentarios y consejos de juego

Tienes que llevar a tu oponente a una selva frondosa y oscura, donde 2+2=5 y en la que la senda para salir sólo sea lo bastante amplia para uno.
Sin técnica no es posible llegar al cenit del ajedrez y por lo tanto todos intentamos tomar prestada de Capablanca aquella maravillosa y sutil técnica suya.
Si (las negras) aspiran a ganar, prácticamente se ve forzadas a permitir que su rival tenga algún tipo de bien conocida ventaja posicional.
Suelo revisar muchas colecciones de partidas y tomo algo del estilo de cada jugador.
Está claro que los errores no son buenos para una partida de ajedrez, pero los errores se pueden evitar y, en cualquier caso, una partida sin errores, o como lo llaman “impecable” carece de colorido.
Me gustaría ser romántico siempre en el ajedrez. Tristemente, esto no siempre funciona así.