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Gambito de Ajedrez

José Raúl Capablanca, la Máquina de ajedrez

Biografía de Capablanca

José Raúl Capablanca y Graupera fue indudablemente uno de los ajedrecistas más talentosos en la historia, y un prodigio desde una edad muy temprana, siendo conocido como “el Mozart” del ajedrez.

Capablanca poseía un aura de invencibilidad que le acreditó el apodo de “la máquina del ajedrez”, siendo uno de los reyes indiscutibles del modo de juego de partidas rápidas.

El ajedrez de Capablanca era impecable, su juego directo, rápido y sumamente práctico lo convierten en un exponente histórico indispensable para todo amante de este deporte y ciencia. Por lo cual, hemos dispuesto una breve biografía de su vida y su juego para que puedas disfrutar de esta leyenda.

Infancia de Capablanca

Infancia de CapablancaNació el 18 de noviembre del año 1888 en la Habana, Cuba, en el castillo militar de dicha ciudad. Es el segundo hijo del matrimonio Capablanca-Graupera. Y cómo más adelante él mismo relataría, su primer contacto con el ajedrez fue a los cuatros años, cuando aprendió las reglas viendo a su padre jugar.

A los cinco años de edad vencía a su padre con consumada facilidad, motivo por el cual su padre quiso motivar aún más el talento natural de su hijo llevándolo al club de ajedrez de la Habana. Pronto comenzó a vencer a los jugadores más fuertes uno tras otro.

Hasta que a los trece años de edad derrotó a Juan Crozo, el campeón nacional de Cuba, haciéndose con el título nacional.

El camino a la gloria

Capablanca en simultánea
Capablanca en una simultánea

Debido a su genio precoz Ramón Pelayo de la Torriente posó sus ojos en el joven Raúl y le ofreció estudios en los Estados Unidos. Con la intención de que este después de graduarse se encargara de las finanzas de sus negocios aduaneros.

Él inicia sus estudios en la escuela secundaria de Woodycliff en Nueva Jersey. Luego de graduarse ingresaría en la universidad de Columbia en la carrera de ingeniería química, pero posteriormente abandonaría esta debido a su pasión por el ajedrez.

Comenzó a frecuentar los clubes de ajedrez en Manhattan, siendo en 1906 su primer estrellato en lo que se convertiría en su especialidad, las partidas rápidas. Allí enfrentó y derrotó a Emanuel Lasker por primera vez para sorpresa de todos los presentes.

Luego vencería a los jugadores élite de Estados Unidos hasta derrotar al campeón nacional Frank Marshall, cuando tenía 20 años. En ese entonces se enfrentaría también al legendario Aron Nimzowitsch a quién derrotó con consumada destreza en las partidas rápidas en múltiples ocasiones.

En 1911 retó a Lasker quien ya ostentaba el título mundial desde hace años como campeón indiscutible, sin embargo, este exigió una serie de requisitos y condiciones con las cuales Capablanca no estuvo de acuerdo.

Posteriormente desafiaría a los mejores jugadores de la época en Europa; Jacques Mieses, Richard Teichman, Alexander Alekhine, Yevgeni Znosko-Borovski (el único que le derrotó) y Fedor Duz-Khotimirsky, ganándoles.

Campeonato mundial: Capablanca vs Lasker

Capablanca vs Lasker
Capablanca en un duelo contra Lasker

Durante esa época no pudo enfrentar a Emanuel Lasker debido al número de objeciones y condiciones que este imponía para su enfrentamiento por el campeonato mundial. No sería hasta 10 años después que este se consumaría en su ciudad natal, La Habana, Cuba.

Capablanca y Alekhine frecuentarían muchas partidas juntas, hasta que el campeonato mundial los haría rivales y los enemistaría a ambos. Sin embargo, es indudable el respeto que sentía el uno por el otro en el campo de juego.

En 1920 y después de muchos años de que Lasker evitara un duelo con Capablanca, este decidió ceder el título mundial. Pero ahora Capablanca propondría las condiciones, jugándose en La Habana, siendo el único campeonato hasta ese entonces en donde el ganador vencía a su rival sin perder ninguna partida, (el segundo sería entre Krámnik y Kasparov).

Posteriormente se mantuvo como un jugador prácticamente imbatible, ganándoles a contrincantes muy fuertes, tales como; Alekhine, Akiba Rubinstein, Géza Maróczy, Efim Bogoljubov y Richard Réti.

Ocaso y pérdida del título mundial

Capablanca vs Alekhine
Capablanca en una partida contra Alekhine

A pesar de la constante rivalidad entre Capablanca vs Alekhine, este último nunca había podido ganarle  en una partida al campeón cubano, pero en 1927 un grupo de empresarios argentinos pagaron la cuota del torneo que impuso Capablanca.

Era una suma de 10.000 dólares, con ello el jugador ruso desafió al campeón por el título mundial. A pesar que todos apostaron a una victoria segura de Capablanca, Alekhine no se dejó afectar por ello. En cambio se preparó muy arduamente para el duelo, con meses de antelación, estudiando cuidadosamente el juego de su rival.

Siendo el primer jugador en emplear dicho estudio profundo sobre el modo de juego de su contrincante, y que hoy en día es la regla para todos los ajedrecistas. Capablanca no había entrenado, en cambio solo hizo una gira por Brasil jugando simultáneas como enviado diplomático.

Al final del duelo Capablanca perdió el título mundial ante Alekhine, y aunque luego reclamaría la revancha, Alekhine pasó el resto de su vida evitando cualquier enfrentamiento con este, y tampoco participó en los mismos torneos que él.

Carrera Posterior

José Raúl Capablanca siguió participando en torneos de élite ante los mejores jugadores del momento, derrotando al gran exponente holandés Max Euwe. Luego siguió intentando recuperar el campeonato mundial, pero dichos esfuerzos fueron frutados por Alekhine quien imponía condiciones muy arbitrarias y seguía evitando cualquier cruce entre ambos.

Imagen de Capablanca junto a Alekhine. Marshall, Lasker y Tarrasch
Capablanca, Alekhine y Marshall observando una partida entre Lasker y Tarrasch

No cabe duda de que Capablanca y Alekhine han proferido uno de los más claros ejemplos de rivalidad deportiva a nivel histórica. Además de que ambos se tenían cierto grado de desprecio, tanto que ninguno compartía tablero por más de un par de segundos, después de cada jugada uno se levantaba y caminaba por las cercanías esperando su turno.

Reuben Fine adjudicó a Capablanca un talento prodigioso para el juego rápido (hecho que ha sido corroborado incluso hoy en día). Calificándolo como “Uno de los mejores jugadores de ajedrez en partidas rápidas de la historia”, el mejor incluso.

Fine era extraordinario en el juego rápido (siendo el mejor en su época), logrando ganarle incluso a Alekhine cuando este era campeón mundial. Pero cuando se enfrentó a Capablanca perdió en todas sus partidas, confesando que “Capablanca lo machacó sin misericordia”, no pudo ganarle ninguna partida rápida.

Posteriormente Capablanca jugaría en los torneos de Moscú quedando por delante de Lasker y Mikhail Botvinnik. En ese entonces Alekhine había perdido el título mundial ante el holandés Max Euwe, dándole nuevas esperanzas a Capablanca para recuperar el título mundial, además de que fue animado por su esposa Olga Chadojadev.

Revancha: Capablanca vs Alekhine

Sin embargo, en el torneo de Nottingham Capablanca cumpliría el sueño de su revancha. Enfrentándose a Alekhine y desarrollando una de las partidas más legendarias de la historia. En esa partida Capablanca  derrotando a su contrincante de forma sutil pero inevitable, tanto que ninguno de los presentes pudo deducir cómo pudo ganarle, a excepción de Lasker, motivo por el cual se ganó el elogio y profundo respeto de Capablanca.

Aunque esa partida no era para el título mundial tuvo un gran valor simbólico, sobre todo en torno a la capacidad superior que esgrimía Capablanca en el tablero frente a su eterno enemigo Alexander Alekhine.

Pero esas aspiraciones serían prontamente desmoronadas cuando Alekhine volvió a recuperar el título mundial. Capablanca se resignó a jugar partidas sencillas en el club de ajedrez de Manhattan hasta el fin de sus días.

Muerte de Capablanca

Capablanca-en-una-simultáneaLa salud de Capablanca empeoraba cada vez más, con una enfermedad cardiovascular que lo aquejaba desde hacía años, sufriendo un ACV leve en el torneo de AVRO en 1939.

Pero no fue sino hasta que el 7 de marzo d 1942 en una reunión en el club de ajedrez de Manhattan, cuando jugando tranquilamente algunas partidas, de un momento a otro el genio cubano se levantó y exclamó: “¡Ayúdenme a quitarme el abrigo!”. Para luego desplomarse y ser transportado al Hospital Monte Sinaí en estado de coma.

Capablanca había sufrido un nuevo ACV producto de su ya vieja hipertensión arterial, de este accidente no se recuperaría, falleciendo así en la madrugada del 8 de marzo.

El mundo del ajedrez le rindió homenaje como uno de los más grandes genios en la historia de este deporte ciencia. Alekhine (junto a otros grandes como Botvinnik, Keres, Euwe y Fine) lo consideraron el mejor de la historia.

Su juego sumamente intuitivo pero preciso, el manejo casi perfecto de las partidas rápidas y su indiscutible talento lo han consagrado como un exponente inmortal para otros grandes ajedrecistas tales como: Bobby Fisher, Botvinnik y Anatoli Karpov, quienes lo han colocado como una de sus grandes inspiraciones, siendo así las partidas de Capablanca, las joyas eternas del ajedrez.

Imagen de Capablanca
En homenaje a José Raúl Capablanca, uno de los mayores genios en la historia del ajedrez

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